Mahan Esfahani comienza su temporada de conciertos entre Alemania, Finlandia e Inglaterra y alternando ópera, concierto y recital. En Alemania participará en el ciclo de conciertos que bajo el título genérico de «El viaje de Bach» ofrece conciertos con la música que Bach compuso en las diversas localidades de Alemania en las que el compositor trabajó a lo largo de su vida, Arnstadt, Mühlhausen, Cöthen, Weimar y Leipzig. Mahan tocará las Variaciones Goldberg en las Salles de Pologne de Leipzig el sábado 3 de octubre a las 11 de la mañana. Ese mismo día 3 por la tarde, y luego los días 8 y 11 tendrán lugar en la Bayerische Staatsoper las funciones de la tercera reposición de Of One Blood, la ópera de Brett Dean cuyo estreno absoluto y primeras funciones tuvieron lugar a lo largo de los meses de mayo y junio pasados. A continuación viaja a Helsinki para ofrecer el domingo 18 de octubre un concierto con Aapo Häkkinen, fortepiano y la Orquesta Barroca de Helsinki en el Musiikkitalo de la capital finesa con un programa monográfico Carl Philipp Emanuel Bach que incluye el Concierto para clave en mi menor Wq. 15 y el concierto para clave y fortepiano en mi bemol Wq. 47, que se repetirá al día siguiente lunes 19 de octubre e el Wigmore Hall de Londres, sala con la que Mahan tiene una relación estrecha e intensa.
Más tarde en noviembre actuará junto al violista Lars Anders Tomter en el St Luke’s de la Orquesta Sinfónica de Londres dentro del ciclo «Lunchtime Concerts» de Radio 3 de la BBC, con un programa que incluye obras de Johann Sebastian y Wilhelm Friedemann Bach, Poul Ruders y György Kurtág. A este ciclo regresará más tarde en febrero en dos ocasiones más. Un nuevo recital de música de cámara tendrá lugar al mes siguiente, diciembre, en la Philharmonie de Colonia, con el percusionista Christoph Sietzen, y un programa con obras de J. S. Bach, Petr Eben, Iannis Xenakis, Sofia Gubaidulina y Christof Berauer.
Ya en 2027 alternará recitales en Nueva York con hasta tres apariciones en el Festival Bach de Bath, Inglaterra, con el ensemble residente del festival, el ya mencionado regreso al ciclo de la BBC, un fascinante proyecto con el Nederlands Kamerkoor que incluye el estreno absoluto de una nueva obra para clave y coro de Zad Moultaka junto a Eight Songs for a Mad King de Peter Maxwell Davies, que girará por las ciudades de Amsterdam, Groningen y Utrecht, y otro gran proyecto como director al frente de la Orquesta Barroca da Casa da Música de Porto para ofrecer la ópera Sosarme de Händel, en la propia Casa da Música de Porto y en el Händel Festspiele de Halle.
Johannes Moser inaugura la temporada de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia con el concierto para violonchelo de Dvorák junto a su titular Manuel Hernández-Silva el próximo viernes 25 de septiembre a las 20:00 en el Auditorio Víctor Villegas. Será la primera visita a España en una temporada en que protagonizará otros dos destacados eventos: en marzo ofrecerá junto a la Real Filharmonía de Galicia y su titular Baldur Brönniman el estreno en España del concierto Before we fall, de Anna Thorvaldsdottir, que, desde su estreno absoluto en San Francisco el pasado año, para entonces habrá tocado ya también en Londres, Reikiavik, Helsinki, Milwakee, Stavanger, Odense y Taipei; y en mayo, retomará con la Sinfónica de Navarra y su titular Perry So, el concierto Dzonot, de Gabriela Ortiz, cuyo estreno en España ofreció el año pasado junto a la Sinfónica de Castilla y León y Paolo Bortolameolli.
Johannes Moser y la música actual
Johannes Moser es un incansable promotor de nueva música para su instrumento. Por mencionar sólo algunos, en 2024 protagonizó el estreno en España del Concierto para violonchelo de Detlev Glanert junto a la Orquesta Sinfónica de Galicia bajo la dirección de Anna Rakitina. Este concierto había tenido su estreno mundial a comienzos de ese mismo año en Luxemburgo con Johannes en la parte solista por supuesto, la Orchestre Philharmonique du Luxembourg y Gustavo Gimeno, mismos protagonistas que ofrecieron el estreno alemán dos días después en la Philharmonie de Colonia; mientras que el estreno norteamericano tuvo lugar en el mes de marzo en Canadá, con la Toronto Symphony Orchestra y Osmo Vänskä. También en febrero de 2024 estrenó en Alemania el concierto para violonchelo y orquesta de Bernd Richard Deutsch junto a la hr-Sinfonieorchester, Orquesta de la Radio de Frankfurt. Este concierto es resultado de un encargo realizado por la mencionada orquesta de Frankfurt junto a la Tonkünstler-Orchester Niederösterreich, con la que lo estrenó ya en 2020 en la Gran Sala del Musikeverein bajo la dirección de Yutaka Sado, y en 2017 estrenó también Story Teller, concierto para violoncello de Johannes Kalitzke con la Deutsches Symphonie-Orchester Berlin bajo la dirección del propio compositor, grabado en el sello KAIRÓS con los mismos protagonistas.
En la actualidad, como se ha comentado, se halla inmerso en los estrenos del concierto Before we fall, de Anna Thorvaldsdottir, por las orquestas que formaron parte del consorcio de encargo, ciclo que se completará ya en esta temporada 2026/27 con la Orquesta de Stavanger y Joshua Weilerstein y la Sinfónica de Odense bajo la dirección de Pierre Bleuse, mientras, naturalmente, mantiene una intensa actividad con las más importantes orquestas del mundo tocando todas las obras maestras fundamentales del repertorio de su instrumento.
Delyana Lazarova inicia con la Utah Symphony Orchestra y la ROCO (River Oaks Chamber Orchestra) de Houston, una intensa temporada que la llevará ponerse al frente de algunas de las más importantes orquestas americanas y europeas. Los días 18, 19 y 20 de septiembre dirige a la USO en Logan y Salt Lake City, y el 25 y 26 a la ROCO en Houston. En su condición de Principal Directora Invitada regresará a Utah dos veces más a lo largo de la temporada, y otras orquestas que dirigirá en los EEUU son las sinfónicas de San Diego, Cincinnati o Milwakee. En Europa tendrá una presencia destacada en las islas británicas, empezando por la Sinfónica de la BBC de Escocia, de la que es también Principal Invitada y a la que dirigirá en tres ocasiones, y se pondrá también al frente de la Orquesta Philharmonia, Sinfónica de la BBC de Gales, Sinfónica Nacional de Irlanda, Filarmónica de Londres o Royal Philharmonic. En España y Portugal Delyana tendrá también una presencia destacada con especial mención a sus dos programas con la Sinfónica de Tenerife como Colaboradora Artística, sus debuts con la Sinfónica de Euskadi y Sinfónica de Castilla y León y su regreso a la Sinfônica da Casa de Música de Oporto. En Alemania se pondrá al frente de la Orquesta de Cámara de Múnich, la Sinfónica de la Radio de Berlín, Sinfónica de la WDR de Colonia o la Sinfónica de la MDR de Leipzig; y otras orquestas europeas que dirigirá son la Filarmónica de Sofía en Bulgaria, Sinfónica de Malmö en Suecia, o la Filarmónica de los Países Bajos.
Entre los solistas con los que Delyana trabajará esta temporada destacan los pianistas Josu de Solaun, Seong Jin Cho, Lukas Sternath, Leo de Maria, Alexandra Dariescu, Marie-Ange Nguci, Isata Kanneh-Mason, Simon Trpčeski o Alexander Melnikov; violinistas Midori, Liya Petrova y Madeline Atkins; chelistas Zlatomir Fung, Alexandre Somov, Alban Gerhardt o Anastasia Kobekina; y otros como la acordeonista Ksenija Sidorova, el violista Maxim Risanov, el trompista Felix Klieser, la intérprete de corno inglés Andrea Overturf o los cantantes, Golda Schultz, Rachael Wilson, Julian Prégardien, Derek Welton, Marta Fontanals-Simmons, Francesca Chiejina, Santiago Sánchez o Barnaby Rea.
Y en el terreno del repertorio se reproduce también la variedad y amplitud de los intereses de Delyana, incluyendo obras de autores como Jonathan Peters, Alison Shearer, Leanna Primiani, Nino Rota, Fazil Say, Bryce Dessner, Unsuk Chin, William Bolcom, Ned Rorem, Anna Clyne, Dobrinka Tabakova, Judith Ring, Grazyna Bacewicz, Donghoon Shin, Maria Luisa Ozaíta, Jessie Montgomery o Gabriela Ortiz, al lado, naturalmente, de Mozart, Haydn, Beethoven, los Mendelssohn y los Schumann, Brahms, Glinka, Dvorak, Chaikovski, Dukas, Debussy, Elgar, Barber, Grieg, Vaughan Williams, Rajmaninov, Korngold, Prokofiev, Bartók, Stravinski, Shostakovich, Lutoslawski, Bernstein, Villa-Lobos o Strauss.
Rocío Bazán canta El Amor Brujo de Falla junto a la Orquesta Sinfónica de Navarra y Perry So en el Festival de Música Española de León, será el jueves 17 de septiembre a las 19:30 horas en el Auditorio Ciudad de León, junto a obras de Beatriz López Nogales, Jesús García Leoz y Teresa Catalán. En fechas recientes Rocío Bazán ha cantado El Amor Brujo junto la Orquesta Sinfónica de Bilkent bajo la dirección de Michael Maciaszczyk o en la Komische Oper de Berlín bajo la dirección de Marzena Diakun en el marco del Festival Schall & Rausch, así como en Liubliana con la Filarmónica Eslovena y Jonathan Stockhammer, apenas unas semanas después de ser una de las principales protagonistas de una nueva y exitosa producción de la Opera Real Danesa sobre Bodas de Sangre de Federico García Lorca a cargo del Ballet Real Danés.
Rocío Bazán sintió la necesidad de expresar sus sentimientos a través del cante a muy temprana edad, como ya lo haría su bisabuelo José y su abuela materna Manuela. Su voz comenzaría a forjarse en las peñas flamencas y festivales de su tierra. La voz de Rocío va madurando al compás del tiempo, por lo que su trayectoria artística empieza a tener hitos importantes. Pronto comenzará a llegar el reconocimiento en forma de premios, entre ellos, El Premio Jóvenes Flamencos del Festival del Cante de las Minas en 1999 y sobre todo el galardón más preciado de la XII Bienal de Arte Flamenco de Sevilla, el Giraldillo, Jóvenes Intérpretes en 2002, por ser una cantaora de extensos registros.
Como solista ha exhibido su cante, su versatilidad y su saber estar en un escenario en cuatro de los cinco continentes, en lugares tan importantes y algunos tan peculiares como La Torre de David de Jerusalén, La Ópera de El Cairo, Auditórium Explanade de Singapur, Palau de la Música de Barcelona, City Center de New York, Teatro Travesiere de París, Cueva de Nerja de Málaga, Palacio de la Cultura de Sofía – Bulgaria, La Ópera de Pekín, Sadlers´s Wells de Londres o Jardines de Sabatini de Madrid entre muchos otros, con diversas propuestas y formaciones artísticas como solista con creaciones propias como Desde el Alma hasta la Boca, Málaga Cantaora, Intrépida o Jondura Sinfónica, además de intervenir como cantaora solista para representar una de las obras más destacadas de la música española como El Amor Brujo de Manuel de Falla junto a numerosas Orquestas Sinfónicas como la Orquesta Nacional de Andorra, Sinfónica Nacional Argentina, Filarmónica de Brno, Sinfónica del Sodre de Uruguay, Filarmónica de Málaga, Olthenia Filarmonic de Craiova o el Washington Post Classical Ensemble entre muchas otras.
Formando parte imprescindible del elenco de grandes espectáculos como: Cambio de Tercio, Gala Flamenca y Azul Vida de los bailarines y coreógrafos Rojas y Rodríguez, Dressed to Dance del bailarín y coreógrafo Carlos Chamorro, Andalucía, el Flamenco y la Humanidad del reconocido y genial bailaor Mario Maya, compartiendo así con grandes figuras de la escena flamenca tales como: Carmen Linares, José de la Tomasa, Marina Heredia, Antonio Canales, Karime Amaya en escenarios de grandes festivales como: Flamenco Festival USA, Festival “Voix de Femmes” de París, Flamenco Festival de Londres, Festival Flamenco de Luxemburgo, Festival Flamenco de Tampere, Festival de la Versiliana, Bienal Flamenco de Sevilla, Festival de Música y Danza de Granada, etc. Enamorada de otras músicas, Rocío Bazán es una cantaora de largo recorrido dentro y fuera del flamenco. Una rara avis de la escena flamenca que conoce prácticamente todos los palos de este arte tan misterioso y cuya voz sugerente, llena de magnetismo y poderío tiene la capacidad evocadora de las voces más raciales que se hayan podido escuchar durante el último siglo XX.
Enrico Onofri presenta una nueva grabación junto a la Münchener Kammerorchester que indaga en las relaciones e influencias mutuas entre Beethoven y algunos compositores italianos contemporáneos como Cherubini, Spontini y Rossini. Los tres discos que componen esta caja incluyen las sinfonías 5ª, 6ª y 7ª de Beethoven, enmarcadas por las oberturas de Medea (Cherubini), Olimpia (Spontini), Guillermo Tell (Rossini) y la Sinfonía en Re, de nuevo de Cherubini. Como admirador de Cherubini, seguidor atento de la audacia dramática de Spontini y testigo crítico, aunque profundamente fascinado, del éxito público de Rossini, Beethoven fue forjando su lenguaje en un panorama musical en el que la sinfonía mantenía un diálogo constante con la ópera. Este fértil estado de tensión ha sido redescubierto por Enrico Onofri y la Münchener Kammerorchester: al escucharlas junto a las oberturas italianas de la época, las grandes sinfonías de Beethoven se nos muestran con un aspecto nuevo, realimentadas con una recarga de urgencia teatral, impulso dramático y una intensidad sin igual. A continuación reproducimos algunos fragmentos del reportaje de David Smith para Prestomusic sobre la grabación.
Según se dice, a Beethoven le encantaba la «Médée» de Cherubini, y los dos compositores se hicieron amigos y se admiraban mutuamente. La decisión de Onofri de abrir el álbum con la turbulenta obertura de «Médée» nos permite reflexionar sobre la hipótesis —sin demostrar, pero seductora— de que influyó en el «Egmont» de Beethoven, compuesto aproximadamente un año después… El siguiente compositor italiano de la lista es Spontini, cuya impresión en Beethoven fue quizás menos positiva; su generoso uso de los metales en su ópera *Olimpie* provocó que Beethoven comentara que «hacía mucho ruido». Y, sin embargo, una vez más, tras la fachada de, como mínimo, perplejidad —si no desdén—, es posible percibir los triunfantes destellos de los metales en las sinfonías intermedias de Beethoven como una especie de descendiente del mundo sonoro grandilocuente y revolucionario de la nueva Francia republicana, un estilo por el que Spontini parece haberse visto influido…
Inmediatamente después tenemos la obertura de «Guillermo Tell» de Rossini —calificada por Berlioz, en esencia, como una sinfonía en sí misma—; en este contexto, sin duda parece que podría haberse inspirado en el himno de Beethoven a un ideal rústico… Terminamos volviendo a Cherubini, con una sinfonía más: su única incursión en el género, una obra refinada al estilo de Haydn que actúa casi como un «limpiapaladar» tras el tumulto romántico de Beethoven. Quizá fue la ligereza de la composición lo que frenó el éxito de la obra entre la crítica, pero en manos de Onofri es una auténtica delicia, desde el Largo inicial, en tono susurrante, y su Allegro de elegante equilibrio, hasta un movimiento lento maravillosamente lírico cuyo carácter soleado desmiente la observación bastante poco amable de Adolphe Adam de que «su temperamento era muy ecuánime, porque siempre estaba enfadado», pasando por un final rebosante de energía que parece combinar en uno solo los matices del Haydn tardío y de Beethoven. Este álbum es una auténtica joya: no solo tres interpretaciones de primera categoría de las sinfonías de Beethoven, sino un concepto inteligentemente concebido que nos invita a ver el teatro de ópera y la sala de conciertos como dos mundos que se entremezclan, de una forma que incluso al propio Beethoven le costó lograr…