Hernández-Silva inicia temporada en Navarra

Hernández-Silva inicia temporada en Navarra

Los próximos días 4 y 5 de Octubre el Maestro Manuel Hernández-Silva da inicio a su primera temporada al frente de la Orquesta Sinfónica de Navarra con un programa que incluye la Sinfonía nº 1 en Do Mayor, Op. 21, de Beethoven, y la Misa en Do menor K 427 (417a) La grande, de Mozart. En la misa contará con la participación del Orfeón Pamplonés, que dirige Igor Ijurra, y los solistas Raquel Lojendio, María Hinojosa, Pablo García López y Tomeu Bibiloni.

En esta primera temporada bajo su titularidad acompañarán a Hernández-Silva otros nombres ilustres de la dirección de orquesta como Antoni Wit, predecesor de Hernández-Silva y titular de la orquesta hasta la pasada temporada, quien se pondrá al frente de la formación hasta en tres ocasiones, Juanjo Mena, Christoph König, Perry So o Pablo González, destacando entre los solistas los pianistas Kun-Woo Paik y François-Frédéric Guy; los violinistas Tianwa Yang, Mikhail Ovrutsky o Amaury Coeytaux, artistas navarros como Maite Beaumont o Sabina Puértolas; y la destacada presencia del violonchelista Asier Polo como artista residente, mereciendo especial mención la presencia del solista de percusión de la orquesta Javier Odriozola quien además protagoniza el estreno absoluto del Concierto para percusión y orquesta del compositor navarro Jesús Echeverría, encargo de la propia orquesta.

Hernández-Silva camisa negra apaisada

© www.gabrielefriscia.com

En cuanto a contenidos, además de visitar los grandes clásicos del repertorio orquestal de todos los tiempos como Mozart, Beethoven, Schubert, Schumann, Brahms, Chaikovski, Bruckner o Sibelius, Hernández-Silva ha querido aproximarse a otros territorios como la música barroca, con  el Stabat Mater de Pergolesi y a algunos clásicos del s. XX como Stravinski, Prokofiev, Britten o Leonrad Bernstein; y por supuesto a la música navarra, con presencia de su representante más conocido, Fernando Remacha, además del mencionado Jesús Echeverría. Hernández-Silva, que se hace cargo de seis de los catorce programas de abono, fue recibido con entusiasmo en su concierto de presentación de hace un mes en la plaza del ayuntamiento.

 

 

 

Hernández-Silva inicia temporada en Málaga

Hernández-Silva inicia temporada en Málaga

Manuel Hernández-Silva da inicio a su cuarta temporada al frente de la Orquesta Filarmónica de Málaga con un programa que incluye el Concierto nº 3 para piano de Prokofiev, con el Vadim Kholodenko como solista y una segunda parte dedicada a Leoš Janáček con Taras Bulba y la Sinfonietta.

Manuel Hernández-Silva

Director Musical y Artístico de la Orquesta Filarmónica de Málaga
Director Musical y Artístico de la Orquesta Sinfónica de Navarra

Hernández-Silva ha dirigido en grandes festivales internacionales y es un habitual invitado de orquestas españolas y extranjeras. Ha sido director titular de la Orquesta de Córdoba y director principal invitado de la orquesta Simón Bolívar de Caracas, con la que trabajó intensamente durante más de cinco años, y director musical de la Orquesta Joven de Andalucía. Actualmente es director titular y artístico de las orquestas Filarmónica de Málaga y Sinfónica de Navarra.

Manuel Hernández-Silva de blanco

Hernández-Silva ha actuado como director invitado con las orquestas Sinfónica de Viena, de la Radio de Praga, Sinfónica de Israel, Filarmónica de Seúl (Corea), Nord-Tchechische Philarmonie, Sinfónica de Karlsbad, Filarmónica de Olomouc (República Checa), Rheinische Philharmonie, Orquesta Sinfónica de BIel, Sinfónica de Puerto Rico, Nacional de Chile, Sinfónica de Venezuela, Filarmónica de Bogotá, Sinfónica Nacional de México, Municipal de Caracas, Sinfónica Simón Bolívar (Venezuela), Orquesta Sinfónica de Wuppertal (Alemania), Filarmónica Janacek (República Checa).

En España Hernández-Silva ha dirigido a la Real Filharmonía de Galicia, Oviedo Filarmonía, Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, Orquesta Sinfónica del Vallés, Orquesta Sinfónica de Bilbao, Orquesta Sinfónica de RTVE, Orquesta Ciudad de Granada, Orquesta Sinfónica de Tenerife, Orquesta Sinfónica de Castilla y León, Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA), Orquesta Sinfónica de la Comunidad de Madrid (ORCAM), Orquesta Sinfónica de Navarra, Filarmónica de Gran Canaria, Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya (OBC) y Orquesta Nacional de España.

El maestro Hernández-Silva desarrolla una intensa actividad docente, impartiendo cursos internacionales de dirección e interpretación, así como numerosas conferencias. Todo ello le ha valido el reconocimiento de los músicos con los que ha trabajado, el del público y el de la crítica especializada.

Se graduó en el conservatorio superior de Viena con matrícula de honor en la cátedra de los profesores Reinchard Schwarz y Georg Mark. En el año de su diplomatura ganó el concurso de dirección Forum Jünger Künstler convocado por la Orquesta de Cámara de Viena, dirigiendo a esta formación en la Konzerthaus de la capital austríaca.

 

 

 

Hernández-Silva, primer concierto como titular en Navarra

Hernández-Silva, primer concierto como titular en Navarra

La Orquesta Sinfónica de Navarra saldrá a la calle con un concierto el domingo, 2 de septiembre, en la Plaza del Castillo a las 19.30 horas. Será la primera actuación como nuevo director titular de Manuel Hernández-Silva, quien ha escogido un programa variado con la presencia de la soprano pamplonesa Sofía Esparza y del violinista Alexis Cárdenas, que interpretará obras de Sarasate.

Hernández-Silva con camisa blanca y batuta

Se podrán escuchar desde canciones de música americana a composiciones de Jesús Guridi, con un recuerdo especial a las interpretaciones que el propio Sarasate ofrecía al público en sus visitas a Pamplona. De Pablo Sarasate se podrán escuchar ‘Fantasía Carmen’ y ‘Aires Gitanos’ mientras que de Jesús Guridi la orquesta interpretará el preludio del segundo acto de ‘El Caserío’. El programa se completa con ‘Caballería ligera’ de Franz von Suppé; ‘Mein Herr Marquis’ de Johann Strauss; ‘Salida de Cecilia Valdés’ de Gonzalo Roig y ‘Malambo’ de Alberto Ginastera.

Orquesta Sinfónica de Navarra

La Orquesta Sinfónica de Navarra (OSN), fundada en 1879 por Pablo Sarasate, es la agrupación más antigua en activo en el panorama orquestal nacional y ha actuado en los principales auditorios, temporadas de ópera y festivales nacionales e internacionales. Especial relevancia ha tenido su presencia en varias ocasiones en el Théâtre des Champs Elysées y en el Théâtre du Châtelet de París, así como la gira de conciertos organizada por el sello Universal Music en importantes auditorios europeos. La OSN se presenta al público de Navarra en una temporada anual de conciertos en Pamplona y en Tudela a la que une una amplia actividad social y educativa en toda la Comunidad Foral.

Manuel Hernández-Silva

Manuel Hernández-Silva es su nuevo director titular y artístico. Graduado en el conservatorio superior de Viena con matrícula de honor, en el año de su diplomatura ganó el concurso de dirección Forum Jünger Künstler convocado por la Orquesta de Cámara de Viena. Ha dirigido en grandes festivales internacionales y es un habitual invitado de las orquestas españolas y extranjeras. Ha estado al frente de las orquestas de Córdoba, Simón Bolívar de Caracas;Filarmónica de Málaga y Joven de Andalucía. Como director invitado ha actuado con las orquestas Sinfónica de Viena, de la Radio de Praga, Sinfónica de Israel, Filarmónica de Seúl, Nord-Tchechische Philarmonie, Sinfónica de Karlsbad, Filarmónica de Olomouc, Sinfónica de Puerto Rico, Nacional de Chile, Sinfónica de Venezuela, Filarmónica de Bogotá, Sinfónica Nacional de México o Municipal de Caracas, entre otras. En España ha dirigido a la Real Filarmonía de Galicia, y orquestas sinfónicas de Murcia, Bilbao, RTVE, Granada, Tenerife, Castilla y León, Principado de Asturias, Comunidad de Madrid y Barcelona i Nacional de Catalunya. Todo ello lo ha compaginado con una intensa actividad docente, impartiendo cursos internacionales de dirección e interpretación, así como con numerosas conferencias. Enlace a la noticia completa de Noticias de Navarra, por D. N.

 

 

 

Così fanno tutti. Mozart en Málaga

Così fanno tutti. Mozart en Málaga

Così fanno tutti

Por Raúl González Arévalo para mundoclasico.com

Málaga, viernes, 2 de marzo de 2018. Teatro Municipal Miguel de Cervantes. Wolfgang Amadè Mozart: Così fan tutte, ossia la scuola degli amanti (1790). Curro Carreres, director de escena. Berna Perles (Fiordiligi), Carol García (Dorabella), Pablo García López (Ferrando), Damián del Castillo (Guglielmo), Enric Martínez-Castignani (Don Alfonso), Beatriz Díaz (Despina). Coro de Ópera de Málaga (Salvador Vázquez, director). Orquesta Filarmónica de Málaga. Manuel Hernández-Silva, director. José Miguel Román, maestro repetidor y clave. Aforo: 1104 puestos. Ocupación: 95%.

 

© Carmen Navarro

El pasado viernes dos de marzo falleció Jesús López Cobos, uno de los mejores directores de orquesta españoles de todos los tiempos. El minuto de silencio en su memoria y la dedicatoria de la función de estreno del segundo título de la Temporada Lírica de Málaga era lo menos que merecía. Quienes le vimos dirigir la Novena Sinfonía de Beethoven en el Teatro Cervantes no lo olvidaremos nunca.

Después de la estupenda inauguración de la temporada 2017/18 con Turandot y del magnífico recital a cargo de Gregory Kunde llegaba la hora de Così fan tutte. Era el debut operístico en el Teatro Cervantes de Hernández-Silva, cuatro años después de su llegada para ponerse al frente de la Orquesta Sinfónica de Málaga. En consecuencia, la expectación era alta. Este fue el motivo de la entrevista que publiqué en Mundoclasico.com. El maestro estaba muy contento del trabajo realizado, de la producción y del reparto, todo español, la mitad andaluz. No lo destaco por hacer patria chica, sino subrayando cómo se ha aprovechado la ocasión para ofrecer un buen nivel sin caer en el papanatismo que identifica automáticamente extranjero con mejor. De la misma manera que quiero destacar la decisión de contar mayoritariamente con voces jóvenes. 

Così fan tutte. Producción de Curro Carreres. © 2018 by Daniel Pérez / Teatro Cervantes.

© 2018 by Daniel Pérez / Teatro Cervantes.

En el plano musical el estreno no solo cumplió con lo anunciado, sino que superó las expectativas. Director y orquesta fueron uno solo. La decisión de tocar con una orquesta reducida, plenamente clásica, según el modelo Mannheim, ha sido una decisión absolutamente acertada porque ha conferido una ligereza a la formación que difícilmente hubiera logrado con la plantilla al completo, a la vez que se mantenía un sonido brillante por la presencia de instrumentos modernos. El resultado ha sido un equilibrio perfecto entre lo que requiere el espíritu de la obra y las características de la orquesta malagueña. Fue una cuestión evidente desde la obertura y siguió hasta el final. Hernández-Silva logró levantar un edificio sonoro continuo, que salvaba la clásica división por números y la presencia de recitativos secos con un desarrollo encadenado sin solución de continuidad. A tal efecto contribuyeron los tiempos generalmente vivaces, nunca monótonos. En una obra tan larga las trampas son numerosas, pero apenas hubo una caída de tensión dramática más palpable al regresar de la pausa, en el segundo acto. A destacar el magnífico trabajo realizado por José Miguel Román al cembalo, realmente clave a la hora de realzar la teatralidad no solo de los recitativos, sino también de los demás momentos en los que participaba. Tampoco pasó desapercibido el equilibrio entre cuerdas del Coro de Ópera de Málaga, que realizó un gran trabajo.

El entendimiento con los cantantes en el escenario fue prácticamente total. De una parte, el maestro controló en todo momento el volumen de la orquesta, no solo por el tamaño más reducido, sino buscando el efecto de los fortes en los ataques y no en la dinámica, de modo que los intérpretes nunca se vieron cubiertos ni en dificultades. De otra, prestó atención a sus necesidades. Y, por encima de cualquier consideración, brilló el trabajo en equipo, más necesario en esta ópera que en ninguna otra por la cantidad de números de conjunto que contiene. Lo que no quita que se puedan destacar méritos individuales.

Così fan tutte. Producción de Curro Carreres. © 2018 by Daniel Pérez / Teatro Cervantes.

© 2018 by Daniel Pérez / Teatro Cervantes.

Las voces femeninas fueron mejores en general que la masculinas. Fiordiligi se lleva la parte del león con dos arias dificilísimas, auténticos puntos álgidos de la obra. Berna Perles tiene todos los papeles en regla para afrontarlas en virtud de un centro robusto, un grave sólido y un agudo potente. Controló con seguridad de entonación los peligrosos saltos de “Come scoglio” y sostuvo el tiempo lento de “Per pietà” sin menoscabo para los pianissimi. En el aspecto estrictamente teatral hubiera sido deseable otra soltura. En este sentido contrastaba particularmente con la gran desenvoltura escénica de sus compañeras. Beatriz Díaz compuso una Despina irresistible, simpatiquísima, buscando la complicidad del público, en particular en la escena del notario, haciendo fácil lo difícil y un con canto intachable. Con todo, el personaje más logrado fue el que tiende a pasar más desapercibido. Carol García compuso una gran Dorabella: como en anteriores ocasiones, no pude evitar pensar que es digna heredera de la escuela de Teresa Berganza. La riqueza del instrumento y la capacidad para mantener la homogeneidad de todos los registros es admirable, así como la forma de aligerar la voz, sorprendente en “È amore un ladroncello”. El fraseo y la manera de decir el texto revelan una clase fuera de lo común. Además, fue quien mejor aprovechó las posibilidades dramáticas del personaje, ofreciendo una interpretación llena de matices. ¿Para cuando un Rossini cómico por estos lares? 

Beatriz Díaz y Enric Martínez-Castignani. © 2018 by Daniel Pérez / Teatro Cervantes.

© 2018 by Daniel Pérez / Teatro Cervantes.

En el campo masculino la calidad de las voces era menos particular, aunque siempre buena. Pablo García López cantó con gusto su papel, tiene una buena escuela y compuso un Ferrando joven y vehemente. Matizó continuamente “Un aura amorosa”, de tiempo más vivaz del habitual, aunque me resultó más lograda “Tradito, schernito”. La complicidad teatral con la Dorabella de García estuvo muy lograda. Con Guglielmo ocurre como con Dorabella: barítono y mezzo tienen menos ocasiones de lucimiento que tenor y soprano. Sin embargo, Damián del Castillo se hizo apreciar por un instrumento robusto y una buena línea de canto, aunque aguardo expectante su próximo Rigoletto en mayo para valorar mejor su capacidad dramática. En consecuencia, el gato se lo llevó al agua Enric Martínez-Castignani, un auténtico bajo buffo, en la línea del gran Chausson, aunque con menor autoridad vocal. Comoquiera que fuera, no estuvo sobreactuado, no exageró la comicidad ni el cinismo de Don Alfonso, ofreció una composición absolutamente mesurada, lo que constituyó su mejor baza.

Pablo García López (aria de ‘Ferrando’ del 1er acto de Così fan tutte). © 2018 by Daniel Pérez / Teatro Cervantes.

© 2018 by Daniel Pérez / Teatro Cervantes.

La puesta en escena recuperaba el montaje de 2010, dentro de la política acertada de aprovechar al máximo los recursos disponibles. Escenario único de corte neoclásico, fiel a la ambientación original de la obra, como el vestuario. Curro Carreres realizó un buen trabajo en la dirección de actores, acorde con la ligereza de la obra y la interpretación musical. Salvo momentos como las arias de Fiordiligi, se rehuyó el estatismo y se buscó la frescura en todo momento, aprovechando además la juventud del reparto. Con todo, se mantuvo fiel en todo momento al libreto, respetando escrupulosamente su desarrollo y la visión machista sobre la mujer: si se buscaba algún tipo de transgresión y modernidad con las escenas inicial y final, con desnudos integrales, la propuesta se quedó absolutamente corta y resultó incluso gazmoña. Sin duda, se podría haber aprovechado el momento social actual para hacer una propuesta que realmente se situara en las antípodas del mensaje original de la obra. Incluso con escenarios y vestuarios de época.

 

 

 

Puro Mozart. Cosí fan tutte en Málaga

Puro Mozart. Cosí fan tutte en Málaga

Puro Mozart

Por José Amador Morales para Codalario
Málaga. Teatro Cervantes. 2 de Marzo de 2018. Wolfgang Amadeus Mozart: Così fan tutte. Berna Perles (Fiordiligi), Carol García (Dorabella), Pablo García López (Ferrando), Damián del Castillo (Guglielmo) Beatríz Díaz (Despina), Enric Martínez-Castignani (Don Alfonso). Coro de Ópera de Málaga (Salvador Vázquez, director del coro). Orquesta Filarmónica de Málaga. Manuel Hernández Silva, dirección musical. Curro Carreres, dirección escénica. Producción del Teatro Cervantes de Málaga.

Estaba claro de antemano que el interés de este Così fan tutte malagueño no era pretendido, ni siquiera ilusorio. Se trataba de un reparto genuinamente nacional (en la trastienda del mundo lírico esto por sí solo, por mucho que se saque mediáticamente pecho, no quiere decir nada) juvenil y cantando Mozart, ¡y qué Mozart este Così!.

Pero claro, la dirección de Manuel Hernández-Silva acreditaba por si sola el interés previo fundamentalmente por dos elementos clave para entender el, adelantemos ya, éxito incuestionable de esta representación: de una parte, su formación austríaca -vienesa para más señas- y toda la tradición que allí asimiló durante más de veinte años que le ha llevado a asumir como propias las coordenadas estéticas y musicológicas del estilo Clásico. Y de otra, el intenso e incuestionable buen trabajo que el maestro hispanovenezolano está llevando estos últimos cuatro años con la Filarmónica de Málaga, a la que llegó poco después de su recordada labor como director titular de una Orquesta de Córdoba con la que también dirigió diversas obras mozartianas (entre ellas unos inolvidables Don Giovanni y Rapto en el serrallo) con los que rubricó su afinidad con el genio de Salzburgo.

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© 2018 by Daniel Pérez / Teatro Cervantes.

Así pues, en esta ocasión ya desde la obertura impactó el sonido orquestal sutilmente articulado, sencillo en apariencia pero tan hábilmente contrastado como matizado, así como el diálogo teatralísimo entre instrumentos solistas y las diversas secciones. Además, el acompañamiento, el “mimo”de la batuta hacia los cantantes fue exquisito y la intensidad del mismo, con esos énfasis en los recitativi acompagnati que situaban eficazmente tanto el universo interior de cada personaje como las distintas situaciones escénicas, complementando expresivamente al canto con la orquesta. Sirva de ejemplo significativo, entre otros muchos, el bellísimo “Soave al vento” como muestra de esta pureza estilística netamente mozartiana.

También fue un momento en el que se reveló la homogeneidad, admirable entrega y extraordinario rendimiento coral del reparto (que no en vano rindió a mejor nivel en los conjuntos que en los momentos solistas), algo imputable en gran parte también a la batuta. El entusiasmo de un público puesto en pie nada más bajar el telón ovacionando largamente a los protagonistas de la velada, da cuenta de ello y conste que, al comenzar la función a las nueve, se había sobrepasado con creces la medianoche.

La malagueña Berna Perles, en imparable ascenso en el panorama lírico nacional, fue una competente ‘Fiordiligi’ que tuvo su mejor momento en “Per pietà, ben mio, perdona”, más que en la tremenda “Come scoglio” en donde, en todo caso, sorteó las enormes dificultades técnicas sin comprometer la musicalidad. Su hermana en la ficción fue la mezzo barcelonesa Carol García, un punto más expresiva y con una más que aseada coloratura que supuso la réplica ideal por color y frescura. Si el cordobés Pablo García López, que paso a paso también va consolidando su carrera, se mostró comodísimo en un ‘Ferrando’ pleno de frescura en los recitativos y encanto en las arias, el ‘Guglielmo’ del jiennense Damián del Castillo mostró una voz de importante volumen y proyección, no exenta de brillo, a la que aún le queda margen para controlar y dotarla de más matices. Muy bien en lo teatral el ‘Don Alfonso’ de Enric Martínez-Castignani, algo rígido vocalmente de partida aunque fue a más a lo largo de la representación. Su compañera de intrigas fue la asturiana Beatriz Díaz, muy desenvuelta y divertida en escena como corresponde a ‘Despina’ y muy solvente a nivel vocal para el personaje.

La sencilla producción del propio Teatro Cervantes dirigida por Curro Carreres, ha sido suficiente, pese a su enorme austeridad y a unos irrelevantes y poco entendibles proyecciones videográficas (¿moda?, ¿esnobismo tecnológico?), gracias a una lograda e interesantísima dirección de actores que, en clara sintonía con el foso, ha puesto de manifiesto la intensidad dramatúrgica, la atinada caracterización así como las líneas esenciales de este dramma giocoso.

Tanto la orquesta como el coro malagueño se presentaron adecuadamente maleables como fantástica fue la labor de José Miguel Román al clavecín.