Jonathan Webb con la Real Filharmonía

Jonathan Webb con la Real Filharmonía

Jonathan Webb regresa a la Real Filharmonía de Galicia, de la que es Principal Director Invitado, para afrontar su primer compromiso de temporada con la orquesta gallega con un programa de neto carácter checo que incluye la Obertura para pequeña orquesta de Hans Krasa, la Sinfonietta Giocosa de Bohuslav Martinu y la Sinfonía nº 4 de Dvorak. Los conciertos tendrán lugar en el Auditorio de Galicia de Santiago el 29 de Noviembre y en el Teatro Afundación de Vigo el 30, y contarán con la participación del pianista Nicasio Gradaille. Su siguiente compromiso, que le llevará de nuevo a Santiago y Vigo, será los días 22 y 23 de Febrero y en esta ocasión estará acompañado por el jovencísimo y prodigioso pianista francés, Alexandre Kantorow, que tocará el Concierto para piano nº 4 de Camille Saint-Saëns, junto al Poema Epitafio in memoriam Jachaturian, y la Sinfonía nº 2 de Chaikovski, “Pequeña Rusia”.

Jonathan Webb

La carrera del director británico Jonathan Webb abarca un amplio abanico de estilos y géneros tanto en el ámbito sinfónico como en el teatro lírico, terreno en el que, desde su debut a los 21 años en la Ópera de Manchester con West Side Story, ha dirigido más de ochenta títulos. Entre los puestos que ha desempeñado destacan el de Director Musical de Opera Ireland y Director Residente en la Ópera de Israel, donde dirigió numerosas producciones como Der Freischütz, Tosca, Madama Butterfly, Macbeth, Samson et Dalila, La Juive, Faust, Cenerentola, L’Italiana in Algeri, L’elisir d’amore, Lucia di Lammermoor, Jenufa, La zorrita astuta e, nvitado por Valery Gergiev, Lady Macbeth def Mtsensk en una coproducción entre la Kirov Opera y la New Israeli Opera.

jonathan webb real filharmonia de galicia

Es invitado frecuente en los principales teatros de Europa como el Maggio Musicale Fiorentino, Deutsche Oper, Volksoper, la Fenice, Comunale di Bologna, Carlo Felice de Génova, Massimo de Palermo, San Carlo de Nápoles, Sao Carlos de Lisboa, Maestranza, Petruzzelli de Bari, Colonia, Niza, Dublín, Tenerife, Pisa, Livorno, Módena, Verona, Ferrara, Trento o Lucca; y colabora con importantes directores de escena como Daniele Abbado, Götz Friedrich, Hugo de Ana, Robert Carsen, Graham Vick, Pier Luigi Pizzi, Denis Krief, David Pountney, David Alden, Chiara Muti, Andrea De Rosa.

Con presencia destacada en Italia y España, ha dirigido, entre otras, a la Orchestra de Santa Cecilia, Orchestra della RAI di Torino, Orchestra del Maggio, Sinfónica Siciliana, Sinfónica de Galicia, Real Filharmonia de Galicia, Orquesta de RTVE u Orquesta Ciudad de Granada. También en Israel ha dirigido la Sinfónica de Jerusalem, Israel Sinfonietta, Orquesta de Cámara de Israel, etc. En la actualidad es Director Musical de la Camerata Strumentale di Prato y Principal Invitado de la Real Filharmonía de Galicia.

Su presencia en festivales internacionales incluye el Saito Kinen Festival en Japón invitado por Seiji Ozawa, Caesarea, A Coruña, Wexford, Caracalla, Settembre Musica o el Liturgica Festival de Jerusalem. Su apasionado compromiso con los jóvenes le ha permitido dirigir la Orchestra Giovanile Italiana di Fiesole, Joven Filarmónica de Israel y la Orchestra e Coro Giovanile di Santa Cecilia. Ha recibido el «Premio Internazionale Ultimo 900 Pisa 2000 Nel Mondo» en Noviembre de 2004.

 

 

 

Jonathan Webb estrena una obra de Luis Taibo con la RFG

Jonathan Webb estrena una obra de Luis Taibo con la RFG

Jonathan Webb, principal director invitado de la Real Filharmonía de Galicia, vuelve por tercera vez esta temporada a Santiago para afrontar el estreno en Europa de la obra de Luis Taibo GarcíaSuite Sinfónica Galaica, una recuperación musicóloga llevaba a cabo por Beatriz y Alberto Cancela. El programa incluye también Sheherezade, de Rimsky Korsakov, y los conciertos tendrán lugar en Vigo, el jueves 25, y Santiago, el viernes 26 en un evento especial en la Praza da Quintana con motivo de las fiestas de la Ascensión.

Jonathan Webb

Estudia piano, violín, canto coral y dirección de orquesta en Manchester, donde debutó en el Teatro de Ópera con West Side Story. Llamado por Gary Bertini al Teatro de Ópera de Tel Aviv como director estable, dirigió numerosas nuevas producciones como Der Freischütz, Tosca, Madama Butterfly, Macbeth, Samson et Dalila, La Juive, Faust, Cenerentola, L’Italiana in Algeri, L’elisir d’amore, Lucia di Lammermoor, Jenufa o La zorrita astuta. Es invitado en numerosos teatros en toda Europa y colabora habitualmente con las más importantes teatros italianos, recientemente el Maggio Musicale Fiorentino, el Teatro Comunale di Bologna, o la Sagra Musicale Umbra en Perugia. Director invitado del Teatro Sao Carlos de Lisboa donde ha dirigido Eine Florentinische Tragödie, The Miserly Night, Il Barbiere di Siviglia, La Navarraise, Cavelleria Rusticana; en Sevilla The Rape of Lucretia; en Marsella The Saint of Bleeker Street; en Niza L’Histoire du Soldat; en Dublín Le Nozze di Figaro, Falstaff; o en Tenerife The Turn of the Screw. Ha dirigido en la Deutsche Oper de Berlín: Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny, La forza del destino, Carmen; en la Volksoper de Viena: Don Pasquale, Der Zigeunerbaron, Die Zauberflöte; o en Colonia La Traviata. Invitado por Valery Gergiev ha dirigido Lady Macbeth def Mtsensk en una coproducción entre la Kirov Opera y la New Israeli Opera.

Jonathan Webb ha dirigido numerosas óperas de Britten: The Rape of Lucretia en el Maggio Musicale Fiorentino; The turn of the Screw en el Comunale de Bolonia y en el Petruzzelli de Bari; The Rape of Lucretia, Peter Grimes y Billy Bud en el Carlo Felice de Genova; A Midsummer Night’s Dream en Bari, Pisa, Livorno y Lucca, Curlew River (Sagra Musicale Umbra). En el San Carlo de Nápoles Elegy for Young Lovers de Henze y Così fan tutte di Mozart; en la Fenice Tancredi y Elegy for Young Lovers; en el Massimo de Palermo Orfeo de Gluck; en Verona Le nozze di Figaro, Don Giovanni, Così fan tutte; en Trento Die Entführung aus dem Serail; en Ferrara y Modena The Death of Klinghoffer de Adams; en Livorno y Modena Cavalleria Rusticana y Pagliacci. También se ha prodigado mucho en Ravenna, Reggio Emilia y en los Teatri della Toscana (Traviata, Falstaff, Acis and Galatea). Y ha colaborado con importantes directores de escena como Daniele Abbado, Götz Friedrich, Hugo de Ana, Robert Carsen, Graham Vick, Pier Luigi Pizzi, Denis Krief, David Pountney, David Alden, Chiara Muti, Andrea De Rosa.

Ha dirigido la Orchestra de Santa Cecilia de Roma con The Kings Singers, la Camerata Strumentale di Prato, la Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino en Florencia con ocasión del 70 cumpleaños de Henze. Ha sido también varias veces invitado por la Orquesta Sinfonica de Galicia y la Real Filharmonia de Galicia. En Israel ha dirigido la Jerusalem Symphony Orchestra, Israel Sinfonietta, Israel Chamber Orchestra. Ha collaborado con numerosos solistas como Shlomo Mintz, Vadim Repin, Fazil Say, Arabella Steinbacher, Louis Lortie, Alexander Toradze y un largo etcétera. Es invitado frecuentemente por numerosos festivales como Caesarea, A Coruña, Wexford, Caracalla, Settembre Musica con l’Orchestra della RAI di Torino e il Liturgica Festival de Jerusalem. Fue invitado por Seiji Ozawa al Saito Kinen Festival en Japón y ha dirigido la orquesta y ensembles del festival en gira por Japón y China. Le gusta trabajar con jóvenes y ha dirigido la Orchestra Giovanile Italiana di Fiesole, la Young Israel Philharmonic Orchestra, Orchestra e Coro Giovanile di Santa Cecilia con Oedipus in Kolonus (con motivo de la celebración de «Colosseo 2000» con la ejecución de un concierto en el Coliseo de roma por primera vez en 1.500 años) Ha recibido el «Premio Internazionale Ultimo 900 Pisa 2000 Nel Mondo» en Noviembre de 2004). Desde Septiembre de 2014 es director musical de la Camerata Strumentale «Città di Prato», orquesta con la que colabora regularmente desde 2002.

 

Excelente crítica de Jonathan Webb con la RFG

Excelente crítica de Jonathan Webb con la RFG

CRÍTICA: JONATHAN WEBB DIRIGE POR SEGUNDA VEZ ESTA TEMPORADA A LA REAL FILHARMONÍA DE GALICIA

Publicada en Codalario. 11 de abril de 2017
 

 

LA LLAVE HACIA LA LIBERTAD

Por Beatriz Cancela | @beacancela
Santiago de Compostela. Auditorio de Galicia 6/IV/17. Concierto de temporada. Real Filharmonía de Galicia. Director: Jonathan Webb. Tenor: Sam Furness. Obras de Britten y Shostakóvich.

Constituían, los conciertos de este jueves en Santiago y viernes en Vigo, la segunda ocasión en la que Jonathan Webb constataba su presencia al frente de la Real Filharmonía de Galicia (RFG) en condición de principal director invitado. Si ya en noviembre nos había embaucado con una selección de la gloriosa Bohemia del último tercio del siglo XIX, esta vez se reservaba un crudo repertorio envuelto por el grotesco espíritu circundante a la II Guerra Mundial, tratado desde dos prismas divergentes aunque no por ello ajenos. Dos compositores, dos realidades, dos expresiones que brotan de lo más profundo del ser del individuo con respecto a la búsqueda introspectiva y a la aceptación personal, a la confrontación con una realidad rígida, inquebrantable… en definitiva, la lucha por alcanzar la libertad.

Su compatriota, el tenor Sam Furness, sería el elegido para poner voz al ciclo de canciones Les Illuminations, op. 18 (1939) de Britten, tomando el texto de la obra homónima del literato simbolista francés Arthur Rimbaud escrita entre 1873 y 1875 durante su estadía en Inglaterra. Furness, pese a su juventud, atesora una versátil experiencia que ya auguraba el galardón de la Royal Academy of Music Club en 2012 y que ahora confirma la reciente nominación para los 2017 International Opera Awards en la categoría de jóvenes cantantes.

Con su voz cálida, tersa y veraz afrontaba aquel “J’ai seul la clef de cette parade sauvage” con aplomo y ceremonial rigidez. A partir de ahí su expresividad iría pareja a la dramatización de la obra, distendiendo sus gestos corporales y brindándonos un amplio abanico de matices vocales. Villes constituyó un alarde de vitalidad que el tenor desarrolló dinámico pese a unos graves que decentemente defendió; Phrases y Antique, nos dejaron momentos de mayor delicadeza y lirismo con melodías exquisitas y unos agudos sobrecogedores; Being Beauteous, especialmente dramática y descriptiva, en la que el colorismo del tenor se engarzaba, lumínico, con los cuidados matices de la orquesta; hasta alcanzar la quietud de Départ, carente de conflicto y de una serenidad tal que Webb aprovecharía para dilatar con un catártico silencio final.

Pero aquel año de 1939, tan fatídico para el mundo, será significativo para Britten ya no sólo por la composición de Les Illuminations, sino por su traslado a Estados Unidos, país receptor de una gran cantidad de compositores y artistas que son desterrados por aquella Gran Guerra que dejaría cicatrices indelebles. No es el caso de Shostakóvich, que decidió continuar en su país a pesar de la encorsetada realidad que estaba viviendo y resistir a un panorama cultural que directamente le perjudicaba, como ocurrió en 1948 con el decreto Zhdánov y que todavía se mantenía en el año de composición de esta Sinfonía número 10 en mi menor, op. 93 (1953), creada precisamente tras la muerte de Stalin.

Al igual que observábamos en Furness, la variabilidad de repertorios es una característica que también evidenciamos en Webb, con un una predisposición excepcional hacia el efectismo y a la expresividad. Pero a ello le añadimos la templanza del director británico a la hora de materializar por medio de la orquesta su percepción de la obra, y en este caso, a través del conocimiento de las posibilidades de la RFG. Una agrupación, por cierto, que se mostró cómoda y motivada con el programa y con el director.

Especialmente minucioso en el fraseo, su interpretación fue veraz y liviana, intensa y sensible. Mordaz por veces e implorante en otras ocasiones. Sin malgastar energía en balde, derrochó intensidad en los momentos puntuales sin llegar al estruendo, ni mucho menos. En el primer movimiento, la intensidad lograda por las agitadas notas agudas, la presencia tenaz de la percusión o la aparición de los metales creó una atmósfera de tensión que se mantuvo, briosa, sin decaer. Diametralmente opuesto, en el segundo movimiento Webb optó por incidir en su ágil tempo, Allegro, requiriendo gran agitación a los músicos. Toda una puesta a prueba del conjunto con secciones contrastantes plagadas de cambios de dinámicas y matices. Un frenesí expresivo y bajo control en el que orquesta y director demostraron gran avenencia. El tercer movimiento constituyó una exhibición de efectivos, donde las trompas brillaron con acogedora sonoridad y el flautín cerraba con un lacerante agudo. El último movimiento no defraudó, constituyendo una eclosión final que coadyuvó a arrancar la gran ovación que el público brindó a Webb y a la orquesta.

En conjunto, pudimos disfrutar de una velada organizado sobre un repertorio meditado, con contenido y significado. Una racionalidad acorde con la sonoridad de las obras y con el añadido expresivo y dramático intrínseco en cuanto a su génesis pero también la alcanzada en el momento presente de su interpretación. Todo, para más inri, bajo una intencionalidad alcanzada por medio de la complicidad y el respeto… todas las claves que hicieron de este, un concierto excelso.  

 

Jonathan Webb con la Real Filharmonía de Galicia

Jonathan Webb con la Real Filharmonía de Galicia

Jonathan Webb cumple su segunda semana de temporada al frente de la Real Filharmonía de Galicia en su condición de Principal Director Invitado de la formación gallega. Para esta ocasión la orquesta y el maestro Webb han elegido un programa que incluye Les Illuminations, de Benjamin Britten, una de las especialidades del maestro británico, que contará como solista con el tenor Sam Furness, protagonista de la ópera Albert Herring, del mismo Britten, que tan excelentes críticas les reportó a ambos la pasada primavera en el Maggio Musicale Fiorentino. En la segunda parte interpretarán la Sinfonía nº 10 de Dmitri Shostakovich. Los conciertos tendrán lugar los días 6 y 7 de Abril en Santiago y Vigo.

Jonathan Webb

Ha estudiado piano, violín, canto coral y dirección de orquesta en Manchester, donde debutó en el Teatro de Ópera con West Side Story. Llamado por Gary Bertini al Teatro de Ópera de Tel Aviv como director estable, ha dirigido numerosas nuevas producciones como Der Freischütz, Tosca, Madama Butterfly, Macbeth, Samson et Dalila, La Juive, Faust, Cenerentola, L’Italiana in Algeri, L’elisir d’amore, Lucia di Lammermoor, Jenufa o La zorrita astuta. Es invitado en numerosos teatros en toda Europa y colabora habitualmente con las más importantes teatros italianos, recientemente el Maggio Musicale Fiorentino, el Teatro Comunale di Bologna, o la Sagra Musicale Umbra en Perugia. Director invitado del Teatro Sao Carlos de Lisboa donde ha dirigido Eine Florentinische Tragödie, The Miserly Night, Il Barbiere di Siviglia, La Navarraise, Cavelleria Rusticana; en Sevilla The Rape of Lucretia; en Marsella The Saint of Bleeker Street; en Niza L’Histoire du Soldat; en Dublín Le Nozze di Figaro, Falstaff; o en Tenerife The Turn of the Screw. Ha dirigido en la Deutsche Oper de Berlín: Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny, La forza del destino, Carmen; en la Volksoper de Viena: Don Pasquale, Der Zigeunerbaron, Die Zauberflöte; o en Colonia La Traviata. Invitado por Valery Gergiev ha dirigido Lady Macbeth def Mtsensk en una coproducción entre la Kirov Opera y la New Israeli Opera.

Jonathan Webb dirige Albert Herring en Florencia

Imagen de la representación de Albert Herring en Florencia dirigida por Jonathan Webb y con Sam Furness en el rol titular

Jonathan Webb ha dirigido numerosas óperas de Britten: The Rape of Lucretia en el Maggio Musicale Fiorentino; The turn of the Screw en el Comunale de Bolonia y en el Petruzzelli de Bari; The Rape of Lucretia, Peter Grimes y Billy Bud en el Carlo Felice de Genova; A Midsummer Night’s Dream en Bari, Pisa, Livorno y Lucca, Curlew River (Sagra Musicale Umbra). En el San Carlo de Nápoles Elegy for Young Lovers de Henze y Così fan tutte di Mozart; en la Fenice Tancredi Elegy for Young Lovers; en el Massimo de Palermo Orfeo de Gluck; en Verona Le nozze di Figaro, Don Giovanni, Così fan tutte; en Trento Die Entführung aus dem Serail; en Ferrara y Modena The Death of Klinghoffer de Adams; en Livorno y Modena Cavalleria Rusticana y Pagliacci. También se ha prodigado mucho en Ravenna, Reggio Emilia y en los Teatri della Toscana (Traviata, Falstaff, Acis and Galatea). Y ha colaborado con importantes directores de escena como Daniele Abbado, Götz Friedrich, Hugo de Ana, Robert Carsen, Graham Vick, Pier Luigi Pizzi, Denis Krief, David Pountney, David Alden, Chiara Muti, Andrea De Rosa.

Ha dirigido la Orchestra de Santa Cecilia a Roma con The Kings Singers, la Camerata Strumentale di Prato, la Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino en Florencia con ocasión del 70 cumpleaños de Henze. Ha sido también varias veces invitado por la Orquesta Sinfonica de Galicia y la Real Filharmonia de Galicia. En Israel ha dirigido la Jerusalem Symphony Orchestra, Israel Sinfonietta, Israel Chamber Orchestra. Ha collaborado con numerosos solistas como Shlomo Mintz, Vadim Repin, Fazil Say, Arabella Steinbacher, Louis Lortie, Alexander Toradze y un largo etcétera. Ha sido invitado por numerosos festivales como Caesarea, A Coruña, Wexford, Caracalla, Settembre Musica con l’Orchestra della RAI di Torino e il Liturgica Festival de Jerusalem. Fue invitado por Seiji Ozawa al Saito Kinen Festival en Japón y ha dirigido la orquesta y ensembles del festival en gira por Japón y China. Le gusta trabajar con jóvenes y ha dirigido la Orchestra Giovanile Italiana di Fiesole, la Young Israel Philharmonic Orchestra, Orchestra e Coro Giovanile di Santa Cecilia con Oedipus in Kolonus (con motivo de la celebración de «Colosseo 2000» con la ejecución de un concierto en el Coliseo de roma por primera vez en 1.500 años) Ha recibido el «Premio Internazionale Ultimo 900 Pisa 2000 Nel Mondo» en Noviembre de 2004). Desde Septiembre de 2014 es director musical de la Camerata Strumentale «Città di Prato», orquesta con la que colabora regularmente desde 2002.

 

Crítica del primer concierto de Jonathan Webb como Principal Director Invitado de la RFG

Crítica del primer concierto de Jonathan Webb como Principal Director Invitado de la RFG

JONATHAN WEBB DEBUTA COMO PRINCIPAL DIRECTOR INVITADO DE LA REAL FILHARMONÍA DE GALICIA

Por Beatriz Cancela – Codalario – 28 de Noviembre de 2018
Santiago de Compostela. 24-XI-16. Auditorio de Galicia. Concierto de temporada de la Real Filharmonía de Galicia. Director: Jonathan Webb. Obras de Smetana, Janácek y Dvorák.

VIAJE A LA SEMPITERNA BOHEMIA

“Durante todo este entramado, Webb, resuelto y comunicativo, estuvo en todo momento en conexión con la orquesta. Sus ademanes enérgicos y ágiles nunca abandonaron la compostura y la gracia, recorriendo la tarima de un extremo a otro y obteniendo el reconocimiento de público y músicos, que lo aclamaron con determinación.”

“Webb parte de una orquesta estable que engrandece ensalzando los elementos propios y característicos, a los que aplica un tratamiento personal y de gran expresividad: calidad, brillo, encanto, elegancia, belleza y pureza, como un buen cristal de Bohemia.”

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A tres días de cumplirse un mes desde que König dirigía la Real Filharmonía de Galicia ya despojado del apelativo de principal director invitado, este jueves llegaba el momento de Jonathan Webb, su reemplazo, y que además reservaría un recital para el viernes destinado al público joven con el subtítulo “Descubre a túa orquestra”, en la que repondría la Quinta de Dvorák de un modo ameno y didáctico. La prensa, por su parte, era la encargada de anunciar la declaración de intenciones del inglés, entre elogios por haber sido escogido por los músicos de la orquesta de entre todos los directores que por ella pasaron, reafirmando que seguiría manteniendo la personalidad sonora que caracteriza a la agrupación.

A Webb lo acompaña una profusa experiencia de un corpus lírico de lo más versátil, que lo dota de un sólido conocimiento del mundo orquestal y del tratamiento específico de cada repertorio. No hay fronteras para este director que se encaró ante las más destacadas orquestas, inclusive las gallegas, que no le son ajenas y con las que ha colaborado en relevantes ocasiones. Con la Orquesta Sinfónica de Galicia, sin ir más lejos, eran dos ballets de Tchaikovsky, El cascanueces y La bella durmiente, en 2013 y 2014 respectivamente, sobre los que se articularon sendos proyectos de gran interés para la ciudad herculina y su comunidad, implicando y movilizando a distintas instituciones y escuelas en su producción. Por lo pronto, volverá a Santiago en abril con Britten y Shostakovich.

Para una ocasión tan especial como fue este estreno, Webb escogió un repertorio de la Bohemia del tercer cuarto del siglo XIX con sus tres compositores más representativos y unas obras que se entretejieron de forma apabullante, ofreciendo un abanico variado e interesante. A la algarabía de una desenfadada obertura de la más reconocida ópera cómica del gran Smetana seguiría la introspección inmersa en una suite para cuerda de un joven Janácek y, como colofón, la magnitud de la Quinta de un Dvorák que traspasa la barrera de la madurez compositiva. Once son los años que circunscriben estas tres obras desde aquel 1866 tan significativo para este prolífico territorio; año de infortunios tras la derrota prusiana y que conducirá al Compromiso que originaría el posterior Imperio Austrohúngaro. Como vemos, tres insignes compositores bohemios y tres obras dispares bajo un mismo objetivo: constatar el conocimiento de la capacidad expresiva y sonora de la orquesta.

No es de extrañar que a la hora de hablar de nacionalismo musical bohemio emerja, como punto de arranque, Smetana y la célebre obertura de la ópera La novia vendida (1866), que precisamente este año conmemora su 150 aniversario. Obra exigente en cuanto al nivel de intensidad en la ejecución que requiere de principio a fin a través de unas melodías raudas y sincopadas por momentos que se van incorporando al discurso, captando la atención del auditorio desde su inicio. Un desenfreno continuo, al igual que la ópera, llena de traiciones, algarabías y jocosidades, y con una sección contrastante, un estadio bucólico y sosegado, de un amor verdadero que lucha por no sucumbir a las imposiciones familiares. Todo ello sobre una sencillez sin gran artificio aparente. El director optó por un ritmo no excesivamente frenético que ensalzó la nitidez de ejecución de los pasajes y la armonía general del conjunto orquestal, ejemplificando de un modo más que evidente su intención en este compromiso que asumía para con la orquesta y su público.

Cambiando de registro, era la ocasión de disfrutar de la Suite para cuerdas de Janácek (1877), en seis movimientos. Webb enfatizó el inicio; una llamada de atención con carácter en los instrumentos graves, antes de la presentación de un primer tema elegante y fluido en los violines. Antagónico al carácter del Moderato en lo que respecta a esta intensa presencia de violonchelos y contrabajos siguió un segundo movimiento (Adagio). La cuerda aguda, despojada, indefensa y vulnerable, se alza en un gemido que reclama la mayor de las expresividades del intérprete sin perder de vista el conjunto. Y así, como si fueran uno, con íntima delicadeza, nos brindaron uno de los momentos más bellos de la velada. Tras el breve y amable Andante con moto, de nuevo los graves se hacían notar en un cuarto movimiento con especial incidencia en las dinámicas, comedidas pero palpables, algo que también se trasladó al último movimiento (Andante). No queremos dejar de ensalzar la interpretación soberbia del violonchelo en el quinto movimiento, que con intensidad y sonoridad plena discurría afligido sobre la orquesta.

Como colofón, la grandilocuencia de la Sinfonía núm. 5 en fa mayor, op. 76 (1875) de Dvorák con todo el trabajo textural y tímbrico que conlleva una escritura de vivaz transformación e intercambio melódico. La exhibición de las posibilidades de la orquesta como conjunto, en la primera parte, da paso a la demostración de habilidades de las distintas secciones a través de esta obra. Naturalidad y fluidez fueron una constante presente a través de la realización de un fraseo cuidado y afectivo, del énfasis sobrio de acentos y tensiones, y del tratamiento esmerado de matices, más progresivos o más agresivos, pero nunca discordantes. Funciones antagónicas desarrollaron, por una parte, las maderas que aportaron quietud a través de sus melodías amables, entre las que destacamos el papel de las flautas y del oboe, con un legato especialmente presente y cuidado; mientras, los metales nos conducían hacia la tensión y el dramatismo por medio de sus penetrantes llamadas y contracantos o acentuaciones de los acordes más ásperos, destacando a las trompas, especialmente en el FinaleAllegro molto.

Durante todo este entramado, Webb, resuelto y comunicativo, estuvo en todo momento en conexión con la orquesta. Sus ademanes enérgicos y ágiles nunca abandonaron la compostura y la gracia, recorriendo la tarima de un extremo a otro y obteniendo el reconocimiento de público y músicos, que lo aclamaron con determinación.

El concierto fue, al igual que el imperturbable territorio centroeuropeo, una miscelánea de historia, leyenda y mito; juventud y tradición, romántica ternura y realista inclemencia, pero siempre con los pies puestos en el presente y las miras hacia el futuro. Webb parte de una orquesta estable que engrandece ensalzando los elementos propios y característicos, a los que aplica un tratamiento personal y de gran expresividad: calidad, brillo, encanto, elegancia, belleza y pureza, como un buen cristal de Bohemia.

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